"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

31 de julio de 2008

Fouche, el genio tenebroso


A punto de iniciar mis vacaciones de verano, no quiero dejar de recomendar la lectura de un clásico que no por serlo resulta menos imprescindible. Se trata de Fouche, El genio tenebroso del genial Stefan Zweig.

El autor advierte en el prefacio al libro que aunque elige la figura de José Fouché no lo hace por admiración, sino más bien porque le parece el ejemplar perfecto del político, es decir, un hombre absolutamente inmoral, con todas las connotaciones que eso implicaba en la época en la que escribió esta obra (el período de entreguerras del siglo XX).

José Fouché fue tal vez el polítco francés más influyente durante el tormentoso período de la historia de Francia que va desde la Reolución Francesa al final del Imperio napoleónico y restauración de la monarquía.
Su camaleónica capacidad de adaptarse a las circunstancias le permitió pasar de defender al Rey con los girondinos a pedir su decapitación en la Asamblea con un vibrante discurso que sorprendió a propios y extraños, para al final de su vida reclamar la restauración monárquica. De azote de la religión y de la aristocracia, y de propulsor del -ahora recuperado en España- "bautismo civil" pasó a Marqués de Otranto haciendo una gran fortuna a la sombra de personajes como Barras y Napoleón, para los cuales era tan temido como imprescindible.

Especial interés tiene la descipción de su lucha con Robespierre y cómo pendiendo sobre su cuello la guillotina por la acusación de éste, logra maniobrar con enorme habilidad con el resto de los diputados de la Asamblea para ponerlos en contra de su adversario haciéndoles creer a cada uno que Robespierre había dictado sentencia acusatoria contra ellos, trasladando al propio tiempo a Robespierre que se prepara una conspiración contra él y mostrándole su apoyo. Ese doble juego será el que le salve la vida y termine con Robespierre bajo Madame Guillotine.

Fouché, verdadero maestro de sus sucesores en el ejercicio del transfugismo político, no tuvo jamás inconveniente en cambiar de opinión y defender causas opuestas y contradictorias, incluso en períodos extremadamente cercanos. No cabe duda de que su fuerte personalidad incitó a Stefan Zweig escribir una biografía de enorme ritmo e intenso dramatismo, haciendo gala de su erudición, del conocimiento de la propia naturaleza humana y del contexto histórico del personaje.

Un magistral retrato psicológico de la maldad, la ingratitud y la mezquindad que caracterizan a los seres humanos. Imprescindible.

LFU

2 comentarios:

gabirol dijo...

Yo también propongo algunas lecturas:

1. "Un adolescente en la retaguardia" de Plácido Mª Gil Imirizaldu; Ediciones Encuentro (no sé si alguien ya lo recomendó aquí, acaso fui yo mismo, no lo sé; el caso es que me encanto).
2. El padre Elías. Un Apocalipsis de Michael O'Brien. Editorial Libros Libres. Trepindante, lo recomiendo vivamente.
3. "The Emmaus mistery".de Carsten Peter Thiede. Sobre arqueología bíblica. Se propone en él un nuevo emplazamiento para el Emaús bíblico del relato de San Lucas. Interesantísimo.

Feliz verano a todos, en especial a IFU, nuestro amable anfitrión.

ferzvladimir dijo...

el mio es infantilesco en comparacion a este post, pero si concordamos en lo mismo fouche fue un genio tenebroso

http://ferzvladimir.blogspot.com/2008/08/el-genio-tenebroso.html