"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

16 de septiembre de 2010

La ayuda de Franco a los judíos

Hasta tres veces he escrito sobre este tema en Arriba:


http://www.arriba-lfu.com/2007/10/francisco-franco-y-la-persecucin-de-los.html
http://www.arriba-lfu.com/2009/05/la-espana-de-franco-y-la-shoa-ii.html
http://www.arriba-lfu.com/2009/05/la-espana-de-franco-y-la-shoa-ii.html

Pero, ante la contumacia del poder mediático de la izquierda que recurrentemente se empeña en manipular la historia hasta hacerla irreconocible, lo mejor es sacar los documentos que acreditan la verdad de la historia.

Bien están los homenajes a Sanz Briz y a otros diplomáticos españoles, que como el cónsul en Viena Schwartz actuaron decididamente para salvar vidas de judíos en la persecución nazi, asumiendo riesgos personales. Pero resulta mezquino convertir tales homenajes en reproches al Gobierno español, presentando a dichos diplomáticos como outsiders del régimen. Esto es, simple y llanamente mentira.

Como acertadamente destaca la Fundación Francisco Franco en su página el entonces Ministro español de Asuntos Exteriores, José Félix de Lequerica (si tenéis paciencia, no os perdáis la burda manipulación que de su actuación se hace en wikipedia), comunica a nuestro embajador en Washington resultados de la acción española en defensa de los judíos. Y en esta ocasión tiene un aspecto fundamental ya que nuestro embajador está en contacto permanente con el Consejo Mundial Judío, que reside en la capital norteamericana y que está muy atento e interesado por la acción española. En esta comunicación el ministro señala los logros obtenidos en Hungría, actuación tan brillante y esforzada del Encargado de Negocios Sanz Briz “hecha tras insistentes órdenes por nuestra parte”. Bien claro queda la acción decisiva del gobierno en esta comunicación, así como la de fronteras abiertas en España para los judíos, incluso sin papeles, y los roces con Berlín que estas acciones provocaron.

Aquí está el telegrama:




La revista judía The America Sephardi afirma: “en contraste con Inglaterra que cerró las fronteras de Palestina a los judíos que huían del nazismo y la destrucción y en contraste con la democrática Suiza que devolvió al terror nazi a los judíos que llamaban a sus puertas buscando ayuda, España abrió su frontera con Francia ocupada admitiendo a todos los refugiados sin distinción entre los que se encontraban los clandestinos. El Sabat Vayis Cah (22 de noviembre de 1975), los coeditores de la revista acudieron a rezar por Francisco Franco ante el arca de la histórica sinagoga hispano portuguesa y tras mencionar su nombre se añadió la frase “por su ayuda a los judíos durante la Gran Guerra”.

Franco hizo muchas cosas mal en cuarenta años, no cabe duda. Pero en su haber tiene también muchas otras buenas y, desde luego, nadie puede negar la impresionante ayuda humanitaria que prestó al pueblo judío en uno de los momentos más dramáticos de su historia, cuando otras naciones como Inglaterra o Suiza miraban para otro lado. Ya va siendo hora de que lo que reconocen muchos judíos e instituciones hebreas se plasme en un reconocimiento oficial del Estado de Israel. Es de justicia.

LFU

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Nos queda pues la duda de porqué se hizo un archivo de los judíos residentes en España, y porqué dicho documento se puso a disposición de las autoridades alemanas. Seguramente sería una forma de decirle a Hitler "no toquéis a mis amigos judíos", puesto que como todo el mundo sabe, la expresión "contuvernio judeo-masónico" debió de ser un invento de Carrillo y no del franquismo, ¿verdad? Se suele decir, querido amigo, que por mucho repetir una mentira esta se convierte en verdad.

LFU dijo...

Se refiere Ud. sin duda a la "información" aparecida en El País firmada por Jorge M. Reverte el 20 de junio de 2010, que es una absoluta falsedad. No existe ni una sola prueba de que el gobierno español entregase ninguna lista de judíos a la Alemania nazi -como por otro lado reconoce el propio periodista- y el artículo está lleno de conjeturas e imprecisiones que lo descalifican por sí mismo. Lo cierto y verdad es que en el Museo del Holocausto en Jerusalem hay una mención especial a España, país que no entregó ni un sólo judío y que salvó la vida de miles al abrir sus fronteras a todos ellos. No hicieron lo mismo otros países, como Gran Bretaña en Palestina o Suiza. querido amigo. Lo que yo le estoy dando son pruebas de lo evidente: España salvó miles de judios. de lo contrario, no sólo existen pruebas sino que ni un sólo judío español sufrió persecución por el hecho de serlo. No existe ni un sólo caso. Y eso no son conjeturas

Anónimo dijo...

Según su teoría de la falsedad, Jorge M. Reverte demuestra una enorme imaginación al incluir tantos detalles en su crónica,

El 13 de mayo de 1941, todos los gobernadores civiles españoles reciben una circular remitida el día 5 por la Dirección General de Seguridad. Se les ordena que envíen a la central informes individuales de "los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia (...) indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial". La orden la firma José Finat Escrivá de Romaní, conde de Mayalde, el último día de su permanencia en el cargo, porque va a ser relevado por el coronel Galarza. De ese puesto va a saltar en pocos días al de embajador de la España de Franco en Berlín.

Y será también que la expresión "conturvenio judeo-masónico" no quería decir que el franquismo tuviera a los judíos y a los masones como sus enemigos. Hoy por hoy, los herederos del franquismo no reconocen haber cambiado de posición respecto a los judíos -lo que son las cosas-, aunque mantienen sin embargo sus reticencias hacia los masones.

LFU dijo...

Haga Ud. el favor de leerse entero el artículo de marras y verá Ud. como todo lo que le he dicho es cierto. No he visto –porque no lo ha sacado a la luz- la circular del Ministerio de Asuntos exteriores, pero en cualquier caso, de ser cierta, el realizar un censo de la población judía en España no implicaba –como de hecho nunca sucedió- que fuera para matarles o entregárselos a los nazis. Los hechos son tozudos y a ninguno de los judíos españoles se les tocó ni un pelo, ni aquí ni fuera de España.

Pero hay más. Para reforzar a sus diplomáticos y esquivar cualquier acusación de actuar sin permiso, lo que podría arrostrar gravísimas consecuencias personales, Francisco Franco firmó una orden a todas las representaciones en el Reich en la que se podía leer: “con el mayor tacto posible, se hiciera ver a las autoridades antisemitas que en España las leyes no hacían acepción de personas por su credo o raza. Por ello todos los judíos residentes deberán ser protegidos como cualquier otro ciudadano”. La respuesta de Eichman fue un ultimátum: España debería repatriar a los judíos antes del 31 de julio de 1943. España buscó ayuda para la evacuación y no la encontró, pero finalmente se obtuvo una prórroga. El cuatro de agosto es el propio Consejo de Ministros el que aprueba sacar a los judíos de Salónica con cualquier medio, pero no existen medios para traerlos a través de todo el Reich. Los judíos fueron entonces transportados al campo de Bergen-Belsen, pero España libró una dura batalla diplomática consiguiendo sacar a varias centenas en dos expediciones en febrero del cuarenta y cuatro. Después el campo sería liberado por los aliados. El conde de Jordana indicaba al embajador americano: “las dificultades de la lucha que se está manteniendo a fin de salvar a estos desgraciados de la amenaza que sobre sus cabezas pesa. Justamente, el Embajador de España en Berlín está realizando una laboriosa gestión ante aquel Gobierno a fin de salvarlos de ser trasladados a Polonia según resolución adoptada por las autoridades alemanas. Estas calamidades, que no pueden por menos de afectar hondamente los tradicionales sentimientos humanitarios de España, estimulan al Gobierno a intervenir para remediarlas hasta el límite de sus posibilidades”.

Y, respecto de lo del contubernio judeo-masónico, todo el mundo sabe qie una cosa son las palabras y otras los hechos:

En noviembre de 1975, en Nueva York, el gran rabino interrumpió su predicación en una sinagoga para pedir por el alma de Francisco Franco porque “tuvo piedad en tiempo de tribulación”. El propio Yad Vasim (Instituto para el Holocausto), o Federico Ysart han afirmado que Franco salvó entre 40.000 y 60.000 judíos de un triste y mortal destino en los campos de concentración. Por si fuera poco, bastaría recordar, que Francisco Franco ostenta el título, por su actuación durante la II Guerra Mundial, de “Benefactor de los judíos”; o que H.P. Salomon y Tomás L. Ryan publicaron en 1978, en el “Journal of The Shepahardie Studes Program or Yeshiva Uiversity” un artículo afirmando: “apartando cualquier otra consideración, los Judíos deberían honrar y bendecir la memoria de este gran benefactor del Pueblo Judío… quien ni vio ni obtuvo ningún beneficio en lo que hizo”. Anteriormente, en 1970, Chaim Libschitz, rabino del seminario hebreo de Brooklin, declaró: “Ya va siendo hora de que alguien dé las gracias a Franco… Franco tomó decisiones que nunca agradeceremos bastante. La historia de como Franco obtuvo la salida de los judíos de los campos de concentración, es realmente fabulosa”. Según este mismo autor, Franco pudo haber intervenido directamente para obtener la libertad de 1.242 judíos prisioneros en Bergen-Belsen. Más recientemente el Instituto del Holocausto (Yad Vasim), como cifra mínima, ha estimado en cuarenta y cinco mil el número de judíos que debían su vida a la política española.
Pero hay mucho más, (sigue en el siguiente comentario)

LFU dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LFU dijo...

, la ayuda de Franco a los judíos no terminó en la Segunda guerra mundial:

1º) En 1945 se permitió en España la actuación de la Agencia Judía, que trasladaba a los supervivientes de los campos de concentración a Palestina prohibida por las autoridades inglesas.
2º) En 1967 se ordenó a las legaciones en los países árabes que facilitaran pasaportes españoles o visados a los judíos. Franco en persona intervino ante Nasser para repatriar a un centenar de judíos detenidos.
3º) Cuando Marruecos incorporó Tánger y Tetuán se ofreció a los judíos allí residentes la posibilidad de instalarse en España lo que hicieron en Málaga.

Poco más se puede decir, aunque recalcitrantes habrá siempre que nieguen la evidencia agarrándose a un clavo ardiendo como hace Ud. querido amigo anónimo.

Un saludo y gracias en todo caso por debatir de forma educada.

Jacobo dijo...

En todo caso, queda bien claro cual de los dos puntos de vista esta contrastado y probado con dichas pruebas mostradas. No obstante ya sabes, mi querido amigo, que lo políticamente correcto y "cool" es demonizar a Franco, ocultar las historia, los simbolos y todo lo referente al regimen franquista para luego poder inventarse la historia a su antojo.

grancoyelfranquismo.blogspot. com dijo...

me alegra que ustedes abunden en el tema, yo por mi parte he ewscrito un libro al respecto que se llama FRANCO Y SEFARAD UN AMOR SECRETO?, nada de propaganda, ni de tergiversaciones de la verdad, pueden ustedes adquirirlo en librerías moncloa en arguelles madrid
ANTONIO PARRA GALINDO