"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia." José Antonio

7 de marzo de 2012

Abortado «por error»


«Practican por error un aborto en un bebé sano»

Una noticia como ésta no debería dejarnos indiferentes, por cuanto refleja de forma fidedigna lo gravemente enferma que está nuestra sociedad. En primer lugar, porque la noticia no debería ser la del titular, que está incompleta, sino ésta otra «Practican por error un aborto en un bebé sano y luego abortan a su hermano enfermo» o «Madre aborta a dos gemelos aunque sólo quería abortar uno», porque alguien ingenuo como yo, que sólo hubiera leído el titular pudiera pensar que acaso el terrible error hubiera servido para abrir los ojos a esa madre y conseguir el indulto de su bebé enfermo, aunque solo fuera para darle durante unas horas, días o meses el cariño que nunca podría regalar a su hermano asesinado «por error».

Pero no fue así. Por desgracia, la noticia nos desvela el horrendo desenlace de la triste historia. Y es que la madre –o mejor dicho, progenitora- pidió también que abortaran al otro bebé que tenían que haber matado en lugar de su hermano, corriendo ambos gemelitos la misma suerte.

El prosaico final –al menos inmediato- de la historia será la determinación de la indemnización que el médico tendrá que pagar a la madre por haber matado al bebé equivocado. Esa será la última noticia que trascienda del caso. Pero a nadie le importa que hayan matado al bebé con cardiopatía. Total, su pequeño y enfermo corazón no habría aguantado mucho…o a lo mejor sí.

Hay dos ángeles más en el cielo mientras aquí abajo cada día contemporizamos más con el infierno.

LFU

1 comentario:

Anónimo dijo...

Éste es otro ejemplo de la conciencia y moralidad imperantes en esta pútrida sociedad democrática. Esta madre ha jugado a hacer de Dios, decidiendo que su hijo enfermo no debía tener la oportunidad de nacer y salir adelante y había que asesinarlo, para que no fuera un incordio. En su ignominioso comportamiento ha arrebatado la vida del otro bebé también, por el error de ese individuo que tiene las letras Dr. delante de su nombre y que no debió entender en su día el significado del juramento hipocrático.

Hay que rezar mucho por esos pobres bebés, esas indefensas personitas que dependían de sus madres para nacer, pero las cuáles han sucumbido a los postulados del relativismo, el utilitarismo y la exclusión de Dios de las leyes humanas. También hay que rezar por esas madres, esas malísimas y pésimas madres (o proyectos fallidos de madres) que, cuando se den cuenta de su pecado y del horrendo crimen cometido, pidan a Dios el perdón que negaron a sus hijos.

En cuanto a esos individuos que ejercen lo contrario a la medicina, pero que dicen ser médicos, no tengo claro que haya que rezar por ellos. Más bien creo que hay que perseguirlos e inhabilitarlos de por vida. Lo mismo para esos políticos infames y vacíos de moral, valores y creencias religiosas que nos desgobiernan hoy. Desde hace ya demasiados años la responsabilidad de gobierno está en manos de lo peor de nuestra sociedad, sin distinción de siglas, pues esta gentuza infecta todos los partidos con representación parlamentaria y son cómplices de la deriva que vivimos en todos los órdenes.

Hoy es un mérito atacar el llamado Nacional-Catolicismo del anterior régimen para muchos, sobre todo para esos que con tanta facilidad cambiaron de chaqueta a tiempo. Sin embargo nadie podrá negar nunca que las leyes que se implantaban tenían un contenido moral y social a años luz por encima de las de esta democracia caduca y acabada, y eso, tenía su reflejo en la calle. Éramos una sociedad mejor.