"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

11 de octubre de 2012

Separatistas y separadores

Insisto y no me canso. Esta vez los separatistas catalanes van en serio y se equivocan gravemente quienes restan importancia a la situación tratando de objetivar las consecuencias económicas de una eventual independencia.

Cataluña es, hoy más que nunca, tierra de misión para España. De nada sirve rasgarnos las vestiduras hablando de disparates colosales, absurdos históricos o espacios sin fronteras. Porque ellos están en la culminación del mito,  apelan a la emoción y al sentimiento y el romanticismo no entiende de números. 

Treinta y cinco años de manipulación nacionalista con toda la fuerza de la administración pública y dos generaciones educadas en el desafecto, cuando no el odio a España, no se neutralizan en dos días.  

España y su gobierno han de hacerse omnipresentes en Cataluña para recuperar el tiempo perdido. Para que pierdan el miedo los miles de catalanes que sienten en sus venas el nombre de España y para que otros miles, presos de la mentira, sepan de una vez que no es posible una España sin Cataluña porque jamás han existido la una sin la otra.  España no puede limitarse a ser la Agencia Tributaria o la Guardia Civil. Tiene que volver a hacerse presente, con aires de firmeza y de libertad, en una tierra que durante demasiados años ha sufrido la opresión del odio y de la mentira.

Y un aviso a los separadores. La chulería y petulancia de los nacionalistas catalanes, más allá de la estupidez de algunos, tiene un claro propósito: provocar una separación pasiva por hartazgo del resto de España.  Cataluña es España y el español que reniegue de Cataluña no merece llamarse español. Sólo los que se cansan pueden ser vencidos y no podemos arriar las banderas y entregar en bandeja de plata a los indeseables una parte esencial de nuestra patria. Otra cosa sería traicionar a España y a todos los españoles que viviendo allí, no han perdido aún toda la esperanza.

LFU

3 comentarios:

Luis-Kiko dijo...

Totalmente de acuerdo. No hay ni una sola palabra más que añadir.

Angel Molina dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que escribes y dices en tu ultimo articulo.
Cada vez le veo peor solucion y en la unica institucion, que creo capaz de solucionar hoy dia este desproposito, es en la Legion Española. Me gustaria poder decir otra cosa, pero no me sale.
Coincido con el Ministro de Educacion y seria esa la solucion si tuviesemos 30 años mas para arreglar este problema. Como los independentistas no van a esperar ese tiempo, o mucho cambia la cosa o como desgraciadamente nadie va a tener las agallas suficientes para solucionar esta situacion, tendra que ser la Legion quien acuda a sofocar ese incendio.

José Luis Ortiz dijo...

Estoy de acuerdo contigo, LFU, el nacionalismo catalán se ha tomado muy en serio su pretensión secesionista e independentista. Y en cuanto a Artur Mas, no me cabe duda de que llegará hasta las últimas consecuencias en su afán de llevar al límite y sacar de sus casillas a España, sin tener en cuenta las graves consecuencias económicas, sociales y políticas que ello conlleva.
Estoy de acuerdo también con las declaraciones del ministro Wert "hay que españolizar a los catalanes", y no debería ni arrepentirse de sus palabras, ni tampoco pedir disculpas. Ya está bien de acomplejarse ante el nacionalismo vasco y catalán. Cataluña y Vascongadas son parte de España, les guste o no a los nacionalistas. Y por último, no me ha gustado la reprimenda que dio el Rey a Rajoy tras el desfile del Día de la Hispanidad, a consecuencia de las palabras del ministro Wert. El Rey ha de defender la unidad de España, y no debe claudicar ante los nacionalistas. Es su primer deber como Jefe del Estado, y por tanto, dar ejemplo.
Un abrazo, LFU y ¡Arriba España!