"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

13 de abril de 2014

Respeto a nuestra Historia. por José Utrera Molina



Cada día, cada mañana, tropiezo con alguna que otra nota que desfigura intencionadamente una verdad histórica de por sí dolorosa. Una guerra civil suscita siempre pasiones controvertidas, recuerdos que no se deben airear para que encontremos la historia del futuro suficientemente limpiay libre de trabas condenatorias. Me refiero al propósito avalado por una autoridad judicial de derribar el bello y singular monumento que Granada dedicó a la memoria deJosé Antonio Primo de Rivera.

No voy a hacer aquí la apología de quien fue fundador dela Falange Española. Es una figura tan ejemplar, tan llena de joven heroísmo que solo merece una mención con una alabanza superlativa. Somos muchos los que creemos que hay que reivindicar para España entera esta figura simpar que amó profundamente a España y por ella se sacrificó cuando tenía solamente 33 años. Pero dejando aparte estas necesarias y justas apreciaciones, voy a referirme en estas líneas al disparate histórico y al crimen narrativo que presupone no superar nuestra contienda civil sino avivarla con nuevos y escasos argumentos que establecen una situación absolutamente falsa: “Los vencedores no tenían razón y los vencidos eran depositarios de la limpieza democrática”. Si lo que se pretende es difuminar un tiempo que tuvo sus claroscuros, lo que se estáperpetrando es un disparate monstruoso, al situar a unos españoles ejemplares en el cieno y elevar sobre la fuerza de la historia a otros que fueron culpables clarísimos de nuestra contienda.

Pues bien, en Madrid existen estatuas que hacen la apología de aquellos que originaron con sus palabras y con sus hechos nuestra guerra civil. Me refiero a las imágenesde Indalecio Prieto y de Francisco Largo Caballero que están situadas en lugares importantes de Madrid. A ellos sí se les cubre de una falsa gloria, de una ofensiva falsedad.¿Cómo se puede denostar en el terreno de los hechos históricos a un hombre en plena juventud cubierto por el plomo y el odio de los que le fusilaban, y elevar a los altares de la ciudadanía a los que sin duda alguna fueronlos instigadores de aquella masacre?. Se pueden señalar párrafos enteros de condenaciones de ideologías y de actitudes que radicalizaban el ambiente español tanto por Largo Caballero como por Indalecio Prieto.

Lo que pretendo con estas líneas es mostrar mi radical condena de la Ley de la Memoria Histórica que elPresidente Rajoy anunció en su día que sería severamentecorregida. Nada se ha hecho en este sentido, por lo que cada día se destruyen para siempre toda clase de referencias al régimen anterior y a quienes, como José Antonio, ni siquiera pudieron alzarse en armas contra el proceso revolucionario en marcha, porque llevaba meses encerrado en la prisión por el frente popular,  mientras seensalzan los falsos valores que no lograron elevar las fuerzas históricas de la democracia. El escandaloso asesinato del Jefe de la oposición parlamentaria, Calvo Sotelo, por miembros de la escolta del propio Indalecio Prieto y con la clara complicidad de significados elementos del gobierno frentepopulista se posterga en el olvido mientras se intenta cubrir de oprobio a quienes no tuvieron otra alternativa que luchar por su propia supervivencia y la de España.

Yes hora de que las espadas levantadas entonces, se doblen con propósito de reconciliación y de armonía entre todosPero jamás sobre la mentira institucionalizada, jamás sobre una memoria impuesta desde el rencor, sino sobre la verdad del dolor que en una y otra España sufrieron los protagonistas de aquella lejana tragedia.

JOSÉ UTRERA MOLINA

5 comentarios:

Luis Zapata dijo...

Por desgracia son los tiempos que nos toca vivir. Hoy he visto en la ciudad donde vivo -Lugo- un homenaje a la república, pero no he visto a nadie ni a las instituciones reprobar los terribles crímenes de las fuerzas republicanas -asesinatos de religiosos, violaciones de religiosas, exterminio al estilo estalinista de todos los que no pensaban como ellos....etc, etc, y que fueron precisamente la causa que condujo a España a la guerra civil. Para colmo de colmos, leo en el periódico El Progreso -de clara tendencia frentepopularista- que el inhabilitado juez Garzón, delincuente donde los haya, capaz de violar el derecho a la defensa de imputados (no culpables) de personas que no eran de sus tendencias políticas, decir que el gobierno de España es insensible con los crímenes del franquismo.

Ya me extendí bastante. Tienes razón, el rencor y el odio es la única energía que motiva a estos personajes. Ya lo comenté alguna vez: ¿hay algo más rancio y obsoleto que cantar la internacional levantando el puño?.

Durante un mes -debido a las elecciones europeas- andarán suaves como una seda porque les interesan los votos y saben muy bien que las actitudes basadas en el odio no recaudan votos, pero pasarán las elecciones y volverán al odio. Es genético, no tiene solución.

Saludos.-

Angel Molina dijo...

Por mucho que intenten y quieran borrar el recuerdo de José Antonio, sus palabras y pensamientos serán eternos en nuestros corazones.

Mer dijo...

Buenas noches,

Quizás me equivoque al usar este medio para ponerme en contacto con quien deseo, pero llevo tiempo buscando una dirección de correo a la que dirigirme y no la encuentro.

Soy Mercedes, nieta de Ignacio Fernández García, a quien José Utrera Molina, le dedicó un artículo conmovedor, y por el que le estoy eternamente agradecida.
("Un burgalés excepcional").

Mi abuelo fue una de esas personas que te marcan la vida. La prueba de que hubo otro tiempo, y personas hechas de otra pasta.
Él nunca me hablaba de "política", , mi abuelo me hablaba de valores, de verdades, de sentimientos y formas de conducirse en la vida.

En sus últimos años, le preocupaba la trascendencia de sus actos, de sus ideales, se preguntaba para qué había servido tanto esfuerzo, qué dejaba aquí. Por primera vez en mucho tiempo, sentía derrota en sus palabras.

Yo tengo 25 años, y creo que tengo una deuda con mi abuelo y con mis valores. Me veo en la obligación de transmitir su herencia.

Transmitir desde unos valores limpios, libres de intereses, y odios. Me gustaría escribir un libro que aportase esperanza a todos aquellos que pensaron como él y como lo hago yo.
Parece que los jóvenes sólo hemos heredado de aquella época, odios y brechas. Dos bandos: los que quieren volver a lo que no vivieron, y los que aún sin haberlo vivido lo critican duramente.

Hay otro realidad, la realidad de aquellos que tuvimos la suerte de vivir con personas como mi abuelo, y lejos de transmitirnos ese "odio" del que todos hablan, nos transmitieron las herramientas necesarias para tener un alma limpia y una conciencia tranquila.

José Utrera Molina, siempre contó con la admiración y el cariño de mi abuelo. Era fantástico oír sus historias. Y me encantaría poder contactar con él, y aprender y seguir creciendo, aunque sólo fuese para transmitirle el agradecimiento que siento por haber sido partícipe de una España diferente, donde durante un tiempo, prevalecieron las ideas y la verdad por encima de todo.

Sinceramente, da mucha pena ver como van surgiendo partidos políticos que al final acaban siendo todos lo mismo. Me cuesta identificar a mi abuelo y sus amigos, en este mercado de poder.
Mi objetivo no es poder, ni "ganar o perder", lo que a mí me gustaría es poder darle a otras personas, jóvenes sobretodo, la oportunidad de conocer el camino que me enseñaron a mí.

Mi abuelo nunca me "impuso" nada, él sólo me transmitió lo que tenía, y me dejó ser libre para elegir mi camino.

Quedo a la espera de algún tipo de respuesta. Y esperando de todo corazón, tener la oportunidad de poder cruzar algunas letras con J. Utrera Molina.

Gracias por este blog.
Un saludo desde Málaga.




LFU dijo...

Gracias, Mercedes. Envíame un Mail a lfutrera@gmail.com y te pongo en contacto con el. un abrazo

Anónimo dijo...

Gracias. Aunque se crean todas sus mentiras y atrocidades de las que fueron capaces de hacer, Hay personas que sabemos la verdad
y no nos podran cambiar.Tarde o temprano tendran su merecido. Basta yà de que se crean buenos cuando no sòn capaces de admitir
nì siquiera una derrota legàl en las urnas