4 de enero de 2009

Málaga y Utrera Molina (VI). Félix Gancedo

La abrumadora cantidad de cartas y artículos que han aparecido en prensa en los últimos dos meses en defensa de mi padre, me obliga a seleccionar. Las ha habido entrañables, como las de Delia de Toro y Gonzalo Fernández en ABC. Como lo es ésta, que he decidido colgar aquí por las bonitas y merecidas palabras que dedica a mi madre, callada y sufrida protagonista de toda esta historia.


HONOR A UN GRAN CABALLERO



Nací en “Málaga la Bella” hace ya 68 años. Mi padre y uno de sus hermanos hicieron la guerra en un bando; otros dos hermanos estuvieron en el otro. Con el pasar de los años fui adquiriendo conciencia de aquella triste realidad. Comprendí que la razón y la sinrazón de aquel magnicidio estaba posiblemente dividida en proporciones similares. Me di cuenta de que era un error creer en las siglas políticas, en los colores y en las direcciones. Mi conciencia me obligaba a creer en los seres humanos estuvieran donde estuvieran y sobre todo a creer en las personas de bien.

Corría el verano de 1948, fue en Alhaurin de la Torre donde conocí a Pepe Utrera Molina; por un camino de tierra iba paseando de la mano de una joven malagueña cuya belleza exterior solo ha sido superada a través de los años por su belleza interior; tuvieron ocho hijos. Querida Lali desde estas líneas te quiero rendir un sentido homenaje por lo mucho que has debido sufrir por tantas amargas realidades.

Fue en los Agustinos en 4º de bachillerato cuando de nuevo volví a ver a Pepe Utrera dándonos clases de política; hablándonos de la patria y de la unidad nacional. No recuerdo jamás haber oído a una persona tan enamorada de España. Nos enseñaba la grandeza de su historia y de su espíritu, nos enseñaba la unidad de sus pueblos y de sus regiones y sobre todo nos enseñaba lo importante que era ser español. Pepe con un entusiasmo sin igual no nos enseñaba solamente el amor a nuestro país, orientaba nuestras vidas, orientaba nuestros pensamientos hacía los grandes valores de los seres humanos, nos enseñaba el sentido del respeto y el de la lealtad, el sentido de la nobleza, de la honradez y de la honestidad; nos enseñaba el valor de lo moral, de la amistad y de la honorabilidad. En síntesis nos enseñaba a caminar por esta tierra sin dañar a los demás; con sus palabras nos enseñaba a ser hombres.

En su larga andadura política, Pepe Utrera se ocupó siempre de los mas necesitados, creó miles de viviendas para ellos, erradicaba el chabolismo; impulsó la seguridad social, creó la Universidad Laboral y un largo etc. Su verdadera trayectoria como político y como hombre no solo debe de servir como reflexión y ejemplo para muchos de nuestros actuales gobernantes sino que les aportaría una riqueza espiritual de gran valía. A España no se la quiere con la mente, se la quiere con el alma.

Sería una honra para Málaga tener políticos con la talla personal, con el talante y con el conocimiento que tenía y tiene el Excmo. Sr. D. José Utrera Molina. Pepe ha honrado a Málaga en su caminar por la vida; fue querido, reconocido y valorado allá donde estuvo por su profundo sentido de la bondad, de la honestidad, de la prudencia y de la justicia. Aquel malagueño que pueda pensar algo deshonesto ó indigno de Pepe Utrera es sencillamente porque no lo conoció ó quizás porque no ha sabido comprender que en el régimen anterior no todos eran malos, había muchos que querían a España y trabajaban para ella con decencia.

Amigos y amigas de esta querida Diputación, vosotros que hoy trabajáis para nuestra Málaga con ahinco y con la ilusión de ver cada vez mejor a sus preciosos pueblos y a sus gentes, os rogaría que pensarais por un momento si a alguno de vosotros se os concediera la medalla de nuestra provincia algún día, a vosotros que queréis honrar con vuestro esfuerzo a vuestros apellidos, a vuestros familiares, a vuestros amigos, vosotros que como yo estáis enamorados de Málaga y paseáis con orgullo su nombre, ¿que pensarìais, que sentiríais si a la edad de 82 años ya con hijos y nietos una nueva generación de malagueños que nunca os conocieron, pudiera quitaros ese símbolo tan querido como es ser Hijo Predilecto de tu Ciudad ó de tu Provincia?; que sin querer os robaran el recuerdo mas importante de vuestra vida. Que inmensa tristeza sentiríais sobre todo cuando ese gesto viene de los tuyos. Somos muchos, Pepe, los malagueños que sentimos que una vez mas y cuando ya estas en el último tramo de tu vida, te hayamos desgarrado el corazón.

Amigos y amigas de la Diputación con el paso de los años aprendí que solo los sabios saben rectificar de sus errores . Si tenéis el bello gesto de devolverle a Pepe Utrera sus honores no solo ganareis en reconocimiento y en respeto sino que tendreis el profundo agradecimiento de aquellos que valoramos a nuestros grandes hombres y a su historia; desde esta atalaya y con toda humildad os pido que no le quitemos ese honor a un gran caballero malagueño andaluz y español.


Félix Gancedo


Gracias de corazón, Félix, a quien no conozco, pero desde ayer me siento obligado.

LFU

2 comentarios:

  1. Gran artículo.
    Félix Gancedo fue campeón de Europa (¿y del mundo?) de vela, en la modalidad de snipe.

    Feliz año a todos.

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  2. He competido en la clase Snipe contra Félix y me siento un enano integral. Sobre todo con poco viento mientras los demás estábamos parados y nos preguntábamos ¿cómo puede ese cabrón hacerle andar a su barco? Intentábamos ver cómo lo ajustaba. Inútil. Lo hacía camino del campo de ragatas. Era inimitable.
    Sólo una pega, que todo hay que decirlo: si juzgaba que tu maniobra le perjudicaba se salía de madre y no puedo repetir lo que salía por aquella boc para que no moderen mi comentario.

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