13 de abril de 2011

Peces Barba, la procesión atea y lo que nos espera






No soy partidario de dar pábulo a payasos del estilo de los convocantes de la Procesión atea. Ante este tipo de provocaciones claramente criminales, la actitud del ciudadano debe ser la denuncia de los hechos ante la Policía y la actitud del cristiano debe ser la de rezar por la conversión de los mamarrachos.

Debo decir, no obstante que, ante la repulsiva y sectaria actitud de la Delegación del gobierno, tratando de eludir y hacer dejación de su inequívoca competencia en materia de orden público y la meliflua actitud del Ministro del Interior, la rotunda actitud del Ayuntamiento de Madrid es de agradecer. No ha caído en la trampa saducea que le ha puesto el gobierno; no ha echado balones fuera ni se ha lavado las manos como Pilatos.

Más grave es, a mi juicio, el artículo publicado el domingo en el Diario El País por el inefable profesor Peces Barba, verdadero apóstol incendiario del laicismo que ya no escatima provocaciones en sus escritos, llamando a la lucha contra la Iglesia en términos más propios del mayo de 1931 que del siglo XXI:

«España ha sido una de las grandes perjudicadas del clericalismo, y lo ha sufrido en sus carnes antes del franquismo, durante el franquismo y con la democracia, cuando todavía hay demasiada contemporización con los peores usos clericales. Hay muchos aspectos pendientes y el gobierno de Rodríguez Zapatero consiente demasiado pensando que es una buena fórmula ¡Craso error!. En cuanto se les presenta la ocasión, como en estas elecciones autonómicas, dicen que no se puede votar a partidos que apoyan el divorcio, el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Todavía hay tiempo y pido al PSOE y a su Gobierno que se decidan a tomar medidas que se sitúen claramente en la línea debida. Al menos dos medidas, derogación de los acuerdos con la Santa Sede y supresión de la enseñanza reglada de la religión deben ser tomadas. ¡Todavía se puede hacer!

No podemos ser tan ingenuos como para pensar que la inacción por nuestra parte va a ser respondida con la neutralidad y el juego limpio.(…) Cuanto más se les consiente y se les soporta, peor responden. Solo entienden del palo y de la separación de los campos

Atención con este tipo de nefastos personajes como Peces Barba y Jiménez Villarejo, que empiezan a estar de los nervios. Para ellos la libertad religiosa no existe y la democracia y el orden constitucional sólo valen en la medida que sirvan o se plieguen a sus propósitos más sectarios. Son la representación actual del estalinismo de Largo Caballero. Se han retratado en la defensa de un juez miserable como Garzón, al que durante mucho tiempo se le han tolerado actuaciones manifiestamente ilegales y que no ha tenido escrúpulos a la hora de politizar los tres procesos que tiene abiertos ante el Tribunal Supremo presentándose como víctima propiciatoria de la caverna mediática; han tratado de cerrar por vía de hecho la Basílica del Valle de los Caídos y se han encontrado con la resistencia de monjes y fieles, pero también con querellas y recursos contencioso-administrativos. Ahora van a seguir dando la batalla contra los católicos pisoteando la legalidad vigente y pidiéndole al infame que aproveche los meses que le quedan para completar su obra sectaria.

Aviso a los navegantes: nos esperan onces meses de fuegos artificiales con la ley de igualdad de trato, la ley de la eutanasia y el previsible desarrollo de la Ley de memoria Histórica. Recemos, sí, pero no nos acobardemos. Debemos resistir, denunciar y dar testimonio. Lo contrario es de cobardes.

LFU

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