"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

15 de diciembre de 2008

Málaga y Utrera Molina (V) Antonio Burgos

Los testimonios de gratitud y solidaridad se suceden con increible abundancia y me veo obligado a seleccionar. Es el turno de Antonio Burgos, desde el ABC de Sevilla, al que desde aquí transmito mi agradecimiento por su coraje y valentía:

Lo de Sevilla y Utrera

ANTONIO BURGOS
Domingo, 14-12-08
"Esta es la ciudad de la desmemoria y la poca vergüenza. Verbigracia: Blas Ballesteros, en la conferencia donde mandó a los albañiles a Fernando Savater como catedrático de Ética, dijo que gracias a este alcalde se había terminado con el mercado cutre de la Encarnación. Nadie lo ha desmentido. Nadie se toma el trabajo de poner las cosas en su sitio. No, don Blas: La Encarnación se derribó en el franquismo. Como se hacen aquí las cosas. Igual que ustedes: quitando lo que hay sin pensar qué se va a poner luego. Fue en 1973 cuando se derribó el mercado construido en tiempos del rey José y se hicieron las «instalaciones provisionales», que por cierto ustedes aún no han quitado.

De la poca vergüenza y la poca memoria que hay en Sevilla da buena prueba lo de Utrera. Lo de Utrera no es la escasa venta de mostachones por la crisis. Es lo de Utrera Molina, el que fue gobernador civil de Sevilla (1962-1969). A Utrera, como saben, le van a quitar o le han quitado ya la calle que tenía en la Carretera Amarilla. ¿Protestó alguien? Sí, el propio Utrera, que puso una dignísima carta al alcalde, pidiéndole que le mandara los azulejos del rótulo por Seur, a portes debidos. Y en Málaga, donde nació Utrera, le han quitado, también por ese procedimiento del tirón llamado Memoria Histórica, el título de Hijo Predilecto.

Pero ha protestado Juan Manuel de Prada. Y ha protestado con toda valentía Rafael González, el periodista que dirigió «El Correo de Andalucía» durante la dictadura, y que apostó fuerte por la libertad y la democracia, jugándosela... ante Utrera Molina precisamente, que era entonces el gobernador. Bueno, pues tras la faena malagueña ha tenido que ser precisamente este antiguo adversario de Utrera Molina el que venga a recordarnos todo lo que Sevilla le debe, y que nadie ha tenido la valentía de reconocer. Ni los papafritas del PP ni los progres de mierda que viven en los pisos del Polígono que les dio Utrera Molina a ellos o a sus padres. En esta Ciudad Cobarde nadie da la cara por nada ni por nadie.

Dice Rafael González: «Conocí a don José Utrera cuando fui a Sevilla a dirigir “El Correo de Andalucía”. Él era el gobernador civil. Un gobernador civil de 1967 y jefe Provincial del Movimiento. ¡Casi nada! Y yo acaba de salir de las "trincheras" del semanario “Signo”. Éramos jóvenes, ambos muy convencidos y firmes en nuestras creencias, así que tanteábamos con cautela el terreno cada vez que nos hablábamos. Pero nunca nos miramos con odio, sino con muchísimo respeto e incluso con mutua admiración. Yo, desde luego, le admiraba a él. Y le admiraba por su tajante claridad. Pero mucho más admiraba el amor y el ahínco con que se afanaba en su tarea, siempre pensando en los trabajadores, en los más débiles, en los más necesitados. Sevilla se caía. Se caía literalmente. Y el gobernador se dedicó a apuntalarla. Pero con nuevas viviendas, miles y miles de viviendas. No viviendas "dignas", que ya sabemos lo que eso significa, sino hermosas viviendas, barrios enteros de espléndidas viviendas. Estaba convencido de que la mejor manera de dignificar a las personas era dándoles un hogar. Y convenció a sus mejores colaboradores con esta teoría: "La mejor universidad es una vivienda". Se entregó a ello con tal entusiasmo que ahí está la Sevilla actual, que ya se ha olvidado de aquella Sevilla cochambrosa de los años 60. Por eso Sevilla le hizo hijo adoptivo y le entregó la medalla de oro.».

La poca memoria y la poca vergüenza que tiene Sevilla, que nadie, absolutamente nadie, de los miles de beneficiarios de los pisos que dio Utrera Molina ha tenido la gallardía de salir en su defensa. Y mal ha hecho Rafael González, recordando que es Hijo Adoptivo y Medalla de Oro de Sevilla. Anda que van a tardar mucho en quitarle esos títulos los mismos que tuvieron piso gracias a Utrera Molina. Y si quieren, doy nombres de significados personajes del actual Régimen, o de muchos flamencos de mierda y de tronío que ahora le bailan el agua al PSOE, y que no tuvieron escrúpulo alguno en aceptar un piso de Utrera Molina en el Polígono de San Pablo. Que se lo hizo enterito, con todos sus barrios, ese Utrera Molina al que ahora olvida y ofende esta Cobarde Ciudad sin memoria ni vergüenza, y a quien tenemos que defender los que entonces pedíamos la democracia para poder ahora cantar en libertad estas verdades."

3 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

¡Queremos libro ya!

LFU dijo...

Estamos en ello y, por supuesto, tú serás uno de los primeros en recibirlo.

José María Suevos González dijo...

Hay que ver...a este Burgos se le entiende todo lo que dice.

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