"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

17 de septiembre de 2008

Mi hermana Margarita


Ayer cumplió años mi hermana Margarita, la mayor de mis hermanas. No recuerdo cuántos y a nadie le importa, pero es de esas personas que para el telediario seguirá siendo siempre “una joven de no-sé-cuantos años”.

Dios nos pone a todos a prueba a lo largo de nuestra vida. Y cuanto más dura es la prueba, cuanto mayor el dolor, mejor comprendemos el verdadero significado de la Cruz.

Mi hermana se ganó el cielo cuando tuvo que asumir que no podría sentir el milagro de la maternidad, pero Dios –que aprieta pero no ahoga- había puesto en su camino a la persona que mejor podía darle una larga cambiada al destino con el temple y la magia del verdadero amor: Guillermo.

Su extraordinario magnetismo con los niños hace de ella una tía muy especial, para mis hijas y para sus muchos sobrinos, que la quieren de verdad, que es como la queremos cuantos la conocemos.

Tiene genio y mando en plaza. Y también un corazón enorme que ayer cumplió un año más, pero que, como hoy, como ayer y como siempre, seguirá siendo joven y apasionado.

Muchas felicidades y gracias por tu fidelidad a Arriba.
Tu hermano,

LFU

16 de septiembre de 2008

Reflexiones sobre el centro

El centro político no existe. Es una entelequia en la que algunos políticos quieren situar a quienes hacen de la política un ejercicio de moderación, prudencia y respeto al adversario, pero en modo alguno es un espacio equidistante entre la derecha y la izquierda.

Y es que tanto la moderación, como la prudencia, como la ausencia de sectarismo, no son patrimonio de ningún espacio político, y pueden practicarse tanto en la derecha como en la izquierda, aunque, en honor a la verdad han sido verdaderamente excepcionales en la Histoia de España los personajes de la izquierda que han hecho gala de dichas virtudes.

Para que se me entienda: hay falangistas “de centro” y “radicales” del partido popular. ¿O acaso se nos intenta convencer de que cualquier partido que se llame "de centro" está libre de la estupidez del sectarismo?

En definitiva, lo que llaman el “centro” –que se ha convertido en una especie de “maná democrático”- no es un espacio político, sino una virtud que debería acompañar siempre a quien está en política, en uno u otro lugar, sin menoscabo alguno de la defensa apasionada de sus principios y de su ideología.

LFU

8 de septiembre de 2008

ZP, el novio de la muerte


No es lo que parece. Líbreme Dios de hacer odiosas comparaciones harto ofensivas para con los bravos hombres del Tercio. Pero la licencia literaria es inevitable en este caso. El gobierno que padecemos, consciente de la precariedad que puede causarle el agujero negro en el que la crisis económica está sumiendo a España, se ha echado en brazos de la guadaña en un último intento de morir matando.

Seamos francos. A nuestro presidente le importan un higo tanto los muertos de la guerra como los muertos del aborto o de la eutanasia. Cuando se carece de principios –como es su caso- el fin justifica los medios y el infame se ha propuesto no perder el voto de los desheredados, de los adictos a Tele5 y Gran Hermano y de los menesterosos de la izquierda radical echando carnaza a una acomplejada derecha a la que esos tres temas le queman en la mano como ascuas de acero, empeñada como está en acaparar los votos de todo el espectro social. La derecha, como siempre, caerá en la trampa saducea y ZP conseguirá, una vez más, que la izquierda que padece la crisis no se quede en casa por miedo a que gobiernen los que siempre se oponen a “ampliar derechos”.

Así, al grito de ¡Más derechos para todos!, la muerte se llevará el gato al agua. El número de niños descuartizados en el seno de sus madres se multiplicará exponencialmente; los ancianos dejarán de ser un estorbo para sus familiares, quienes podrán convencerles legalmente de lo bien y rápido que se puede morir uno sin molestar a los demás; las fosas comunes comenzarán a abrirse y los vivos y los muertos volverán a vivir de nuevo la tragedia de aquél fraterno enfrentamiento cuya sombra nos acompañará mientras el infame no deje el poder y la izquierda no pida perdón de una vez por todas por las atrocidades cometidas en la misma.

Decía Edmund Burke que “lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada”. ¿Despertará de una vez por todas la sociedad española ante la iniquidad de sus gobernantes?. No podemos quedarnos con los brazos cruzados mientras la muerte llama a nuestras puertas, envalentonada ante la llamada del infame, pues algún día nuestros hijos nos lo demandarán, y con razón. Es el momento de defender la vida y en esa tarea estoy seguro de que contaremos con la mejor ayuda: la que viene de Dios.

LFU

5 de septiembre de 2008

Genocidio


Convención Naciones Unidas para la prevención y la sanción del delito de genocidio

Artículo II: En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpretados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:
a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo


El total de asesinatos cometidos principalmente durante los años 1936 y 1937 en España en la zona controlada por el Gobierno de la II República, asciende a 7.937 entre obispos (13), sacerdotes (5.225) y religiosos (2.669), sin contar con los miles de civiles asesinados por razón de su fe durante dicho período.

A esta persecución religiosa, tal vez la mayor de la historia de la cristiandad en número de asesinatos y mártires, sí que cabe calificarla como genocidio, Sr. Garzón. Pero, ¿le contratarían muchas universidades y fundaciones para hablar sobre ello?.

Por cierto, uno de los responsables de dichas matanzas sigue vivo. Tiene 93 años y se llama Santiago Carrillo. Era Consejero de Orden Público del Gobierno de Madrid durante las sacas de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz los primeros días de noviembre de 1936. Los historiadores han aportado hasta ahora numerosas pruebas de ello. Tal vez convendría iniciar unas diligencias de prueba en el camposanto de Paracuellos del Jarama. O tal vez en el cementerio de la Almudena, contra cuyas tapias cayeron fusiladas en la madrugada del 10 de noviembre de 1936, 23 monjas adoratrices, de carne y hueso y ahora en los altares pero cuya historia probablemente nunca veremos en las pantallas de cine (¿os acordáis de 13 rosas?), porque quienes las mataron eran de izquierdas y claro, algo habrían hecho las monjas para que fueran al paredón.....

El día 9 de noviembre de 1936, a media tarde comenzó un terrible bombardeo cerca de la casa. Según costumbre, bajaron al entresuelo donde las acogía su dueña. Un grupo de milicianos irrumpió en el portal gritando: “¡Las monjas!, ¿dónde están las monjas?”. Y a empujones las metieron en un camión. Todo se desarrolló en pocas horas. Fueron arrestadas y llevadas a la checa de la próxima calle Fomento y en la madrugada del día 10, fueron fusiladas las veintitrés hermanas, junto a las tapias del cementerio de la Almudena, en el límite entre Madrid y Vicálvaro.

Una testigo afirma: “todas se fueron poniendo de rodillas delante de Madre Manuela y ésta les repartía una cosa que supongo que era la sagrada comunión”. De hecho, posteriormente encontraron vacía la “cajita de reloj”. También es significativo el testimonio del chófer que conducía el camión que llevó a las Hermanas al lugar del martirio. Lo contaba su esposa: “Ayer llegó mi marido muy impresionado y yo le pregunté qué le pasaba, a lo que me contestó: Vengo impresionadísimo de lo que he visto hoy. Hemos llevado a fusilar mujeres y las he visto morir a todas, y la mayoría eran jóvenes, con la sonrisa en los labios y bendiciendo a Dios. ¡Qué mujeres! ¡Eran monjas Adoratrices!”.

(Texto extraido del libro Quiénes son y de dónde vienen. 498 mártires del siglo XX en España, editado por EDICE de la Conferencia Episcopal Española)

Hasta que la izquierda española no pida humildemente perdón por las masacres cometidas durante la guerra por sus propios antecesores, en lugar de pedir tantas condenas contra el bando nacional, no habrá terminado de verdad, la transición.

Y tú Baltasar, a investigar a los genocidas, que todavía queda alguno por ahí.

LFU

4 de septiembre de 2008

Genial

Sólo dos líneas. Lo leí en agosto y felicité a su autor Enrique Baltanás, a cuya bitácora Al margen de los días soy asiduo y recomiendo vivamente. No me resisto a reproducirlo:

martes 19 de agosto de 2008
Political correctness

La intolerancia es una cosa muy mala, muy retrógrada, inconcebible... salvo que se llame tolerancia cero. Ah, entonces...

3 de septiembre de 2008

Aborto y Guerra civil para tapar la debacle económica

El inicio del curso político no nos depara nada nuevo y mucho menos bueno. Las catastróficas cifras del paro en los meses de julio y agosto, la imparable inflación y la creciente cifra de empresas abocadas al concurso de acreedores dibujan un panorama ciertamente desolador para los próximos años, que lo es aún más si tenemos en cuenta la absoluta incapacidad del gobierno del infame para hacer frente a esta situación.

Pero la izquierda, experta en agit-prop, no podía decepcionarnos. Es el momento de reabrir el maldito debate del aborto, del que se hace macabro uso cuando se precisa desviar la atención del respetable sobre lo fundamental. Es conveniente decir que la desinformación de los periodistas sobre la actual legislación despenalizadora del aborto es brutal y a veces paradójica. Esta mañana escuchaba a dos progres ilustres como Calleja y Oneto decir que parece razonable revisar la ley del aborto, entre otras cosas porque se han cometido abusos tales como practicar abortos de fetos de 7 u 8 meses. Sin duda desconocen que con la actual legislación, no existe límite de plazos cuando se trata del tercer supuesto (peligro para la salud física o psíquica de la madre...) por lo que si un psiquiatra dictamina que hay peligro psíquico, se puede abortar un feto de 8 meses. ¡Así que en realidad les parecía una barbaridad la ley actual!. En cualquier caso, se trata de poner un aprieto al Partido popular que, desgraciadamente, no tiene el coraje de romper de una vez con el polítical correctness y oponerse con fuerza a lo que constituye un crimen aberrante, se mire por donde se mire, y una muestra de regresión y nunca de progreso.

Y finalmente, cómo no, el inefable Garzón sale en ayuda del Gobierno con unas disparatadas diligencias de prueba en relación con los muertos de la guerra civil cuya única finalidad es que su caché no decaiga pues de algo hay que vivir, el sueldo de magistrado no da para muchas alegrías y no parece que Interviu esté interesada en sacar un desnudo pactado del magistrado estrella. Sin embargo, no deja de mostrarnos de nuevo su repulsivo sectarismo con esta actuación cuando hace cuatro años desestimó de plano una denuncia contra Santiago Carrillo (D. Santiago para SM), responsable del genocidio social comunista de Paracuellos del Jarama, alegando manifiesta mala fe. Ahora que si se trata de Franco, aunque lleve treinta y tres años bajo una losa de granito, haya por medio una ley de 1964 que hizo prescribir los delitos de la guerra, una ley de 1977 de amnistía que abundó sobre lo mismo y ser manifiesta la incompetencia de la Audiencia Nacional para conocer de denuncias por delitos comunes, todo vale. Ah, y si de paso le lanzamos un torpedo a la iglesia solicitando listas de fusilados, como si éstos hubieran sido ordenados por el ordinario del lugar, mejor que mejor. El caso es que nadie hable de la crisis en los cafes, que pronto estarán desiertos porque nadie tendrá dinero para frecuentarlos. Eso sí, para Garzón, con este tipo de cosas, como para Botín, la crisis es el resfriado de un niño pequeño.

En definitiva, todo igual de mal.

LFU

31 de julio de 2008

Fouche, el genio tenebroso


A punto de iniciar mis vacaciones de verano, no quiero dejar de recomendar la lectura de un clásico que no por serlo resulta menos imprescindible. Se trata de Fouche, El genio tenebroso del genial Stefan Zweig.

El autor advierte en el prefacio al libro que aunque elige la figura de José Fouché no lo hace por admiración, sino más bien porque le parece el ejemplar perfecto del político, es decir, un hombre absolutamente inmoral, con todas las connotaciones que eso implicaba en la época en la que escribió esta obra (el período de entreguerras del siglo XX).

José Fouché fue tal vez el polítco francés más influyente durante el tormentoso período de la historia de Francia que va desde la Reolución Francesa al final del Imperio napoleónico y restauración de la monarquía.
Su camaleónica capacidad de adaptarse a las circunstancias le permitió pasar de defender al Rey con los girondinos a pedir su decapitación en la Asamblea con un vibrante discurso que sorprendió a propios y extraños, para al final de su vida reclamar la restauración monárquica. De azote de la religión y de la aristocracia, y de propulsor del -ahora recuperado en España- "bautismo civil" pasó a Marqués de Otranto haciendo una gran fortuna a la sombra de personajes como Barras y Napoleón, para los cuales era tan temido como imprescindible.

Especial interés tiene la descipción de su lucha con Robespierre y cómo pendiendo sobre su cuello la guillotina por la acusación de éste, logra maniobrar con enorme habilidad con el resto de los diputados de la Asamblea para ponerlos en contra de su adversario haciéndoles creer a cada uno que Robespierre había dictado sentencia acusatoria contra ellos, trasladando al propio tiempo a Robespierre que se prepara una conspiración contra él y mostrándole su apoyo. Ese doble juego será el que le salve la vida y termine con Robespierre bajo Madame Guillotine.

Fouché, verdadero maestro de sus sucesores en el ejercicio del transfugismo político, no tuvo jamás inconveniente en cambiar de opinión y defender causas opuestas y contradictorias, incluso en períodos extremadamente cercanos. No cabe duda de que su fuerte personalidad incitó a Stefan Zweig escribir una biografía de enorme ritmo e intenso dramatismo, haciendo gala de su erudición, del conocimiento de la propia naturaleza humana y del contexto histórico del personaje.

Un magistral retrato psicológico de la maldad, la ingratitud y la mezquindad que caracterizan a los seres humanos. Imprescindible.

LFU