"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

12 de enero de 2010

¿Qué es el zapaterismo?



[Extracto del artículo publicado por JOSÉ JAVIER ESPARZA en la revista RAZÓN ESPAÑOLA, número 153, de enero-febrero de 2009]:


¿Qué es el ZAPATERISMO?



1. Aniquilación de la estructura del Estado: nuevos estatutos de autonomía que promueven el carácter «nacional» de las regiones españolas y destruyen la unidad de España; nuevas transferencias...


2. Furioso anticatolicismo: acoso a la identidad social cristiana, manifestaciones y actos hostiles a la Iglesia, arrinconamiento de la religión en la escuela, intento de confinar la religión a la esfera de lo privado; al mismo tiempo, estímulo de otras confesiones, y especialmente de la islámica.


3. Ofensiva destructiva en el plano de la moral ciudadana: legalización del «matrimonio» homosexual, legislación a favor de los transexuales, fomento de la sexualidad entre niños y adolescentes, divorcio-express...4. Relativización del derecho a la vida y de su protección jurídica: aborto, eutanasia, experimentación con células madre embrionarias...


5. Manipulación ideológica de la educación por parte del Estado: asignaturas de adoctrinamiento cívico-político, EPC, normativa legal que antepone el cumplimiento de objetivos ideológicos al rendimiento académico...


6. Rendición ante el terrorismo: en nombre del «proceso de paz» los portavoces políticos del terrorismo vuelven a la vida pública mientras desde el poder se castiga a las victimas del terrorismo y se presiona a los jueces, los atentados mortales son sólo «desgraciados accidentes», asesinos confesos salen a la calle...


7. Destrucción del Ejército, denigrándolo, convirtiéndolo en un cuerpo de protección civil y ayuda humanitaria, haciendo del servicio a la Patria algo vergonzante, aparcando a los más valiosos y promocionando a los ideológicamente próximos, congelando los sueldos para desalentar a los más capaces.


8. Resurrección de la Guerra Civil: «memoria histórica» republicana por ley, reescritura de la historia, división de los españoles en «buenos» y «malos», demonización de los que ganaron la Guerra, recuperación de las querellas pendientes de 1936.


9. Giro radical a la política exterior: acercamiento a regímenes autoritarios y dictatoriales de Iberoamérica o de la esfera islámica, promoción de Turquía ante la Unión Europea, aislamiento de España entre los países occidentales, «alianza de civilizaciones», antiamericanismo...


10. Tolerancia y fomento de la inmigración masiva: regularización multitudinaria, ineficacia en el control de entradas, indolencia en la expulsión de ilegales, discurso permanente de estímulo a la acogida.


Esto, entre otras maldades, es el zapaterismo.¿Es posible entender todo este conjunto de líneas de acción, encontrar alguna coherencia interna? Sí, es posible.Si uno contempla la trayectoria de España bajo el Gobierno Zapatero sólo puede extraer dos posibles conclusiones: la primera, que el patrón del barco está pilotando de oído, sin más rumbo que el marcado por el azar y sin otra preocupación que mantenerse en el timón; la segunda, que el piloto sabe dónde nos lleva y que esta perversa singladura en realidad tiene una meta definida, un objetivo concreto.

Nosotros vemos las cosas del segundo modo: creemos que Zapatero tiene una dirección. Pero esta certidumbre no nos tranquiliza, sino más bien al contrario, porque también creemos saber cuál es la dirección de Zapatero. Podemos llamarla «nihilismo», pero en Europa, hace quince o veinte años, a esto ya se lo llamó «ideología de la cancelación». Ellos, en cambio, lo llaman «progreso»... progreso hacia el abismo.


El zapaterismo como «tercera izquierda»


En España empieza a extenderse la sensación de que todo socialismo pasado fue mejor. Eso responde a una cuestión de hecho. El socialismo de Felipe González trastornó muchas cosas y afectó a los valores de los españoles, pero nadie sintió (al menos después de 1984) el temor de que fuera preciso salir a la calle, pistola en mano, para defender lo más sagrado. Por el contrario, el socialismo de Zapatero, pusilánime en tantas cosas, está demostrando una agresividad extraordinaria en las cosas más importantes de la vida: la religión, la familia, el orden social, el derecho a la vida... El socialismo de González era socialista; el de Zapatero es simplemente nihilista. Esto es aterrador, pero a la vez interesante. Y el interés del nihilismo zapateril reside en que muestra la verdadera faz de lo que podríamos llamar «la tercera izquierda».


La primera izquierda fue revolucionaria y roja: Rusia en 1917, Alemania en 1919, España entre 1934 y 1936... Su paraíso era la Unión Soviética. Esa izquierda acabó ahogada en el baño de sangre de Paracuellos, del Gulag y de la checa. Millones de muertos: Stalin, Pol Pot, Mao Tse Tung. Hoy sólo sobreviven Castro y Kim Jong II.


La segunda izquierda fue reformista y blanca: el laborismo británico, las socialdemocracias alemana y sueca, también los socialismos francés (Miterrand) y español (González)... Su paraíso era Suecia. Pero la segunda izquierda acabó colapsada, doctrinalmente hablando, por algo tan simple como la incapacidad para mantener la utopía del Estado-Providencia.


En cuanto a la tercera izquierda, era una incógnita: nieta de revoluciones sanguinarias e hija de experimentos inviables, su gran reto era construir un nuevo paradigma teórico. Aún no ha habido tal, pero en el ámbito de la izquierda llevan tiempo asomando la cabeza las corrientes nihilistas bajo las banderas de la antiglobalización. Y en las capillas marxistas se ha ido construyendo un santoral nuevo que ya no bebe en los viejos paraísos soviético o sueco, sino en las revelaciones de cartón-piedra de Mayo del 68, de la «revolución sexual», de la «insurgencia latinoamericana», de los eternos derrotados rojos, de las ensoñaciones libertarias, del tercermundismo militante, del ridículo progresismo del «no a la guerra», del ecologismo radical, del feminismo excluyente y de la bandera del arco iris.Con esos materiales se ha cuajado una doctrina que está más cerca del nihilismo que del socialismo, pero sin perder la destructiva carga marxista. Es lo que se ha venido en llamar «ideología de la cancelación». Doctrina caótica y perversa, sí, pero eficaz, porque engañosamente promete la felicidad en la Tierra.


¿Qué es la ideología de la cancelación? Es la convicción según la cual la felicidad de las gentes y el progreso de las naciones exige cancelar todos los viejos «obstáculos» nacidos del orden tradicional. Hay que cancelarlo todo, destruirlo todo: religión, patria, familia, moral, valores, educación, identidad,... porque todo eso es solo un lastre, un vestigio de un mundo «retrógrado y oscuro». Debe ser liquidado. La liquidación, por supuesto, ya no se ejecutará al viejo estilo, con banderas rojas y tiros en la nuca; esas cosas ya no se llevan, porque asustan al gentío. Lo que tenemos delante es, más bien, una «revolución light»: un movimiento de apariencia blanda y suave, amable, sin conmociones sanguinarias y, ante todo, envuelto abundantemente en las rituales invocaciones al diálogo, el talante y la paz. La «revolución light» ya no actúa prioritariamente sobre las estructuras que sostienen al poder -el dinero, el ejército, la Ley-, sino que presta especial atención a la base misma de la vida colectiva: a las convicciones, a las costumbres, a los principios y a la educación. Es ahí donde la ideología de la cancelación se extiende poco a poco, como un cáncer, llevando a todas partes su mensaje: la nación es una realidad acabada, la familia es una institución obsoleta del pasado, la religión es una superstición de otros tiempos, la moral es una cuestión de puntos de vista, la ley debe adecuarse a las circunstancias.... Eso es lo que está pasando en España. Esa es la ideología que se va imponiendo desde el poder. (...)


El objetivo supremo del poder, hoy, en España, es aniquilar cualquier vestigio de corte tradicional. Ya sea en la educación o en la estructura familiar, ya sea en la religión o en la identidad nacional, la política del PSOE marcha expresamente orientada al exterminio de todo lo que recuerde a la sociedad «vieja», de todo lo que pueda representar un obstáculo para la sociedad «nueva». Este proceso no ha empezado ahora: lleva muchos años en marcha. Pero sólo ahora se ha convertido deliberadamente en programa de gobierno.Se trata de liquidar, de hacer desaparecer, el mundo tal y como lo hemos conocido. Así se privilegiará a los transexuales y homosexuales antes que a las familias, a las minorías musulmanas antes que a las mayorías católicas, a los que denigran a España antes que a los patriotas, a los terroristas antes que a las víctimas, a los alumnos incapaces antes que a los capaces, a los partidarios del aborto y la eutanasia antes que a los defensores de la vida, y todo ese largo etcétera de inversiones que está poniendo el mundo cabeza abajo.Hay, pues, un proyecto detrás de las políticas de Zapatero. Y ése es precisamente el mayor problema: Zapatero no es un tonto, ni un incapaz. Es un malvado con un objetivo diabólico.»


El artículo es, evidentemente mucho más largo y tan interesante como difícil de extractar. Podéis leerlo casi completo aquí.


LFU


11 de enero de 2010

Obligada rectificación

En la redacción de Arriba, cuya difusión está rompiendo cualquier espectativa razonable, se ha recibido una comunicación que puntualiza y aclara el papel del Ayuntamiento de Madrid en cuanto a la licencia solicitada por el gobierno talibán para tapar la placa que corona el edificio del Cuartel General del Aire. Por su indudable interés, reproduzco parcialmente su contenido:

"El catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 protege la fachada del edificio donde se ubica el Cuartel general del Aire lo que implica la protección también de los elementos que existan en la fachada siempre y cuando formen parte del proyecto original.

La placa de Franco existente en la fachada de ese edificio ni forma parte del proyecto original, de acuerdo con la documentación obrante en el Ayuntamiento, ni es un elemento protegido de forma indivisualizada, lo que implica que no es un elemento de referencia obligatoria y puede ser suprimido por el titular del edificio.

Por ello, con fecha 20 de noviembre de 2009, la Comisión de Protección del Patrimonio del Ayuntamiento de Madrid informó favorablemente la propuesta de obras exteriores de conservación de fachada del Cuartel General del Aire.

En conclusión, el Ayuntamiento no puede denegar licencia para suprimir la placa de Franco, al no estar protegida ni formar part del proyecto original del edificio."

Sólo me queda añadir que me tranquiliza sobremanera saber que en este caso -a diferencia de lo que sucediera con ocasión de la retirada de la Estatua de los Nuevos Ministerios- el Ayuntamiento de Madrid no ha hecho dejación de sus funciones, actuando, según parece, con arreglo a derecho, puesto que, evidentemente, y de acuerdo con la Ley del Suelo, la concesión o denegación de licencias tiene carácter reglado para el Ayuntamiento, que no puede actuar arbitrariamente si se cumple la normativa de aplicación.

Nobleza obliga y rectificaciones como ésta me complacen doblemente.

LFU

8 de enero de 2010

La impunidad de un gobierno talibán


La Ley de la Memoria Histórica establece en su artículo 15, apartado 2, que "no se retirarán símbolos y monumentos públicos cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la Ley".

El edificio del Cuartel General del Ejército del Aire se encuentra en una parcela sujeta a las condiciones de ordenación dadas por la Norma Zona 1, Grado 5º y Nivel 2 de Protección, recogidas en el vigente Plan de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de Madrid.


Pese a ello, Defensa ha ordenado borrar de la placa el nombre de Francisco Franco y la mención de "Caudillo de España" así como ocultarla a la vista, dado el peligro que implica su retirada.


¿Está dispuesto nuevamente el Ayuntamiento de Madrid a hacer dejación de sus funciones en cuanto al Plan General de Ordenación Urbana como ya hiciera con la retirada de la estatua de Franco en los nuevos Ministerios, que posteriormente ha sido declarada judicialmente nula de pleno derecho por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por carecer de la preceptiva licencia y no haberse seguido el procedimiento legalmente establecido en el PGOU? ¿Estamos en un Estado de derecho o ZP puede hacer lo que se le antoje en su cortijo?


Este gobierno no tiene nada que envidiar al gobierno talibán de Afganistán que destruyó el mayor Buda del mundo en Bamiyan. Nada detiene su odio y su afán destructor. Ni siquiera el principal partido de la oposición que mira para otro lado cuando no presta toda su colaboración de forma entusiasta.


Es el aplauso de los enanos al desfile de los cobardes.


LFU

7 de enero de 2010

Triste víspera y magnífica cabalgata de Reyes


La víspera de Reyes comenzó triste, con la despedida a la madre de un amigo a la que Dios quiso llamar para darle el mejor regalo de Reyes: Su abrazo definitivo, el premio a la entrega de quien vivió para dar vida a trece hijos que la honran con su ejemplo y su cariño.


Allí me encontré con viejos amigos, y uno de ellos llegó a emocionarme con solo dos palabras -"te sigo"- que me sorprendieron y aumentaron el peso de la responsabilidad de cada palabra que escribo en esta bitácora.


Ya entre los cipreses, pensé -más bien pedí- que bien podría Dios hacer un hueco entre la maraña de nubes negras y espesas para poner un poco de calor entre tanto dolor. Y alguien debió pedir lo mismo, porque minutos antes de que la tierra se abriese para recibir su cuerpo, un sol increíblemente primaveral apartó las nubes apretadas para hacer notar su presencia, como reflejo de la luz perpetua de la que sin duda, gozaba ya la madre de mi amigo.


Por la tarde fui con mi mujer y mis hijas, un año más, a la cabalgata de los Reyes Magos de Madrid y a juzgar por cosas que he leído de algunos aviesos comentaristas, es posible que hubiera dos. La cabalgata fue espléndida, todo un derroche de color, imaginación e ilusión, que en modo alguno restaba protagonismo, sino todo lo contrario a la fiesta que allí se celebraba. Flaca memoria tienen algunos, porque yo sí recuerdo las carrozas de hace muchos años en las que sobraba publicidad y faltaba ingenio. Algunos puristas quisieran que la cabalgata se limitara a unos cuantos pastores, los Reyes y sus pajes. Lo respeto. Pero en el siglo XXI, en el que los pastores son un gremio residual, me emociona ver que los que van a adorar al niño Dios son Mickey Mouse, Bob Esponja y todos los que hacen reir a los niños en nuestras casas. A mis hijas les encantaron las espectaculares girafas y el monumental elefante, el magnífico tren de vapor, la trapecista que colgaba de miles de globos y los Regimientos a caballo de la Policía Municipal y la Guardia Civil. Todos ellos precedían a unos Reyes Magos primorosamente vestidos subidos en carrozas de ensueño sin ninguna publicidad. Bien las imágenes del Misterio, el Aleluya y el Adeste fideles para recibir a los Magos y bien el discurso de viejo Melchor acordándose de ese bendito Niño que hoy es expulsado de tantos hogares y ministerios.


Hay que tener elegancia hasta para criticar. Y algunos, llevados por el odio y el sectarismo, han cruzado la raya de lo tolerable. Lo siento por ellos. Yo disfruté viendo la ilusión de mis hijas y no vi nada que pudiera restar protagonismo al verdadero motivo que nos congregaba. Sólo por poner un pero: me gustó mucho más el aleluya de Haendel como fondo de los fuegos artificiales del año pasado. En mi opinión, allí sobraba Lennon y su nihilismo. Pero todo lo demás, estuvo muy bien. Y que nadie me diga que estoy mediatizado por nada, porque este blog es un ejemplo de que no se me caen los anillos cuando tengo que poner a parir al Ayuntamiento por razones justificadas. Esta, desde luego, no lo era.


Un abrazo entrañable a todos y muy feliz 2010.


LFU

28 de diciembre de 2009

Mensaje Real de Nochebuena

Como dice Enrique García-Máiquez, a menudo mis mejores artículos los escriben otros. He aquí uno de ellos, escrito sin complejos, por alguien que sabe muy bien lo que dice. Podéis leerlo también en su blog.


"Destacan dos cosas en el reciente Mensaje del Rey: primero, el empequeñecimiento y arrinconamiento de la imagen cristiana; segundo: el catálogo de fracasos y carencias de la nación, resumidos, en sus causas, en la falta de unidad y la desaparición del estado.

Se echa de menos, por lo tanto, explicar el porqué de la derrota del símbolo de la Fe común, y la incoherente reclamación de unidad política. Esto no ha podido pasarle por alto a Su Majestad, porque es muy evidente.

El estado, al frente del cual se encuentra La Corona, para que haya sido posible ha exigido un olvido flagrante de solemnes juramentos y que los fijosdalgos de esta nueva Santa Gadea hayan consentido en ello. La alegada necesidad de incorporación a la democracia tenía otros caminos, que ni siquiera se propusieron y explicaron, pero que, en aras del bien común, se pasaron por alto en un vidrioso proceso de renuncias, traiciones y condenas del buen español que fue Franco.

En esta situación es lógico que la Monarquía se vea muy vulnerable, porque cedió ante unas exigencias minoritarias que, puestas en práctica, han conducido a un rechazo radical por los débiles exigentes y al enfrentamiento partidario, basado en falsas ideologías y ambiciones totalitarias y rupturistas.

Este es un modestísimo y brevisimo Mensaje Ciudadano de Respuesta al Mensaje Real de Nochebuena


Rafael Ruiz Gallardón"

No se puede decir más con menos

LFU

24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad



A todos los que habéis entrado en este blog alguna vez, aunque sea para protestar, ofender o insultar, y especialmente a los que sufrís por cualquier motivo os deseo una feliz Navidad. Que cada uno de nosotros hagamos un hueco en el portal de nuestro corazón al niño Dios que vino para salvarnos y que se quede durante todo el año, que falta nos hace a todos.

Un abrazo fuerte

LFU

23 de diciembre de 2009

Rajoy debe mojarse




Hay leyes y actos de gobierno que identifican a sus autores. José Luis Rodríguez Zapatero no quiso, desde el principio, ser el Presidente de todos los españoles y, en perfecta coherencia con tal propósito, ha venido haciendo gala de un colosal sectarismo en las dos legislaturas que la mayoría de los españoles le ha concedido.

De ese espíritu sectario y revanchista han nacido leyes como la Ley «por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura (siempre que no pertenecieran al bando nacional, claro)» (ley de Memoria Histórica), la «Ley de Salud sexual y reproductiva» (ley del aborto libre hasta los 5 meses y medio), la Ley Orgánica de Educación (la del adoctrinamiento de menores) y aún nos queda la que posiblemente le ponga la guinda al pastel cainita del infame: la Ley de Libertad Religiosa que posiblemente se denominará «ley por la que se reconocen y amplían derechos (esto siempre va) y se establecen medidas para la neutralización de la tradición cultural cristiana de nuestro país en consonancia con el espíritu laicista de nuestro entorno y la Alianza de Civilizaciones». Y es que hemos de reconocer que a eufemismos no hay quien le gane la partida a la izquierda.

Las últimas encuestas nos indican que la crisis está haciendo estragos en los votantes otrora confiados en el estúpido optimismo de este soplagaitas insolvente que ha gobernado España para oprobio de su historia. Sí, he dicho la crisis, que no la oposición, que quede muy clarito.

Y muchos españoles, entre los que me encuentro, se preguntan con gran escepticismo qué va a hacer el partido Popular con estas leyes si llega al gobierno. ¿Mirará para otro lado como hiciera en el año 1996 con otros tantos zarpazos de la izquierda a nuestro modelo de sociedad, a nuestra tradición y a nuestra libertad?. ¿Sufriremos de nuevo la impotencia del miedo reverencial a cualquier clase de contrarreforma?

Los españoles que abominan de la política sectaria del infame se merecen una respuesta clara y nítida por parte de Mariano Rajoy a estos interrogantes, para saber a qué atenerse y evitar los golpes de pecho a destiempo.

LFU