"Mi sueño es el de la patria, el pan y la justicia para todos los españoles, pero especialmente para los que no pueden congraciarse con la patria, porque carecen de pan y de justicia.". JOSÉ ANTONIO

11 de noviembre de 2009

La lápida de Queipo

Por mi amigo Gonzalo y su Blog Vamos tirando, me entero hoy de la indignidad cometida por la Hermandad de la Macarena a la que pertenezco desde mi bautizo, con la lápida del General Queipo de Llano, con objeto de reconvertirla en «políticamente correcta» al gusto de los sicarios de la Ley de Memoria Histórica que, como vemos, no respeta ya ni las sepulturas. Al General le han arrebatado en su última morada, no sólo la Laureada de San Fernando, sino también su condición de Excelentísimo y su empleo de Teniente General y ¡cómo no!, la fecha del 18 de julio de 1936, declarada oficial y retrospectivamente proscrita para los restos. Me ha faltado tiempo para enviar una nota de protesta al Hermano Mayor por un hecho tan vergonzante como injusto y medito muy seriamente darme de baja de una Hermandad que reniega así de uno de los hermanos que más hizo por esa y por todas las Cofradías de Sevilla. Una cosa es que Queipo no sea santo de mi devoción -por circunstancias desde luego muy ajenas a su actuación el 18 de julio de 1936- y otra muy distinta aceptar de buen grado marranadas como ésta.

Siento una invencible vergüenza ajena por la bochornosa y cobarde actuación de mi Cofradía y cedo gustoso la palabra al cronista Julio Dominguez Arjona, cuyas palabras, desde nuestra comunión cofrade e hispalense, suscribo plenamente, aunque con una puntualización: se trata de la segunda mutilación que sufre la lápida, pues, como puede apreciarse en la primera de las fotografías que aparecen a continuación, antes se había hecho desaparecer la Gran Cruz Laureada de San Fernando, el emblema del Arma de Caballería y los escudos de la ciudad y la provincia de Sevilla. Se trata, por tanto, de una sepultura doblemente mutilada.

LFU

QUEIPO , LA MACARENA Y TORRIJOS
JULIO DOMÍNGUEZ ARJONA
30 de Octubre de 2009



Vean la foto superior de la tumba del EXCELENTISIMO SR TENIENTE GENERAL DON GONZALO QUEIPO DE LLANO Y SIERRA y mas abajo se lee 18 DE JULIO DE 1936

¿Se acuerda ustedes de las palabritas de nuestro inclito Rodrigo Torrijos de Julio 2008 cuando le quitaron los honores de Hijo Adoptivo y Medalla de Oro de la ciudad, oigan con dos huevos , pues el "deshonrado" llevaba muerto desde 1951 y no habia posibilidad de que resucitara

"Desde su muerte en marzo de 1951, sus restos reposan en la Basílica de la Hermandad de la Macarena, tras ser amortajado de verde terciopelo macareno,a la entrada de la Basílica que él ayudo a sufragar.

Sevilla, sin embargo, mantiene la digna condición de sevillano adoptivo a quien asesinara a los más valientes hijos de nuestra ciudad y obliga a tantos y tantos hombres y mujeres que buscan paz y piden consuelo y esperanza en la basílica de la calle Bécquer a compartir existencia con el infame general de División que allí yace enterrado "
.

Hoy se reinagura el museo macareno tras recibir 300.000 euros municipales . Uno de los primeros efectos de la reinaguración lo vemos en la lápida mortuoria de Queipo de Llano , redactada de forma social y politicamente correcta , con los tiempos que corren con lo que tenemos metido en la "granja San Francisco" o el "ambulatorio de Plaza Nueva" o el frente popular , donde se reescribe la historia , Ad Meu ZP Gloria .-



Como ven Don Gonzalo ha dejado de ser Excelentisimo Señor y , ya no es Teniente General , es como si Joselito el Gallo sufriera la goma macarena y dejara de ser matador de toros ( con los antitaurinos todos es cuestión de tiempo ) o Rodriguez Ojeda , le quitaran lo de bordador o Juanita Reina no cantara canción española .-

Los señores de la actual Junta de Gobierno Macarena , han borrado profesión y tratamiento para no violentar las pura conciencias rojas , Pero la cosa va mas allá tambien. han borrado de la lápida una fecha histórica 18 de Julio del 1936 y lo han sustituido por el escudo de la Hermandad, cosa que es de agradecer no lo hayan cambiado por la hoz y el martillo o el puño con el capullo ( con perdón) de los oberos españoles.-

Ahi estan las fotos pueden jugar a buscar las diferencias y sobre todo a buscar las causas y lo que lo han motivado . Enhorabuena sr Torrijos , enhorabuena señores de la Memoria Histérica , ya estan mas cerca de ganar la Guerra Civil , tienen el terreno muy liso .-

Alguien, preguntó una vez a cuento se pagaba el kilo de fajín , hoy habría que preguntarse a cuanto se paga , la goma de borrar historia de marmol y el lapiz de volver a escribirla ., olvidandose que la Madre de Dios la tuvieron que meter en un cajón para salvarla y uno de los que la salvo, esta ahí dentro . Muestra de la Sevilla cofrade agradecida -

¿Aqui reposa en la paz del Señor Don Gonzalo a secas ? . creo que se estará justificadamente retorciéndose en su tumba de costero a costero , y tendrá no la cara verde no por el antifaz, sino roja de vergüenza ajena como hoy sentimos muchos macarenos y sevillanos .-

Esto que han hecho los sres de la Junta de Gobierno de la Macarena tienen en mi pueblo un nombre, un nombre muy feo , eso que precisamente estan ustedes pensando .-

10 de noviembre de 2009

El tonto del muro


Ayer tuve ocasión de discutir con un auténtico estúpido, procedente de lo más rancio de la izquierda cavernícola española, que trató de comparar la caída del muro de Berlín con la muerte de Franco, sin que se le moviera un pelo del flequillo. El muchacho parecía tan bien aleccionado en el argumentario progre como ignorante de nuestra reciente historia.

Es muy posible que el muchacho en cuestión se tentase bien la ropa antes de soltarle semejante estupidez a uno de los millones de alemanes que vivieron bajo la bota de la Stasi hasta hace veinte años, tras largas décadas de negación de la dignidad humana. Uno de los millones de alemanes a los que les hubiera gustado mucho poder viajar libremente al otro lado del muro o a cualquier país del mundo, como hacían los españoles en los años 40, 50, 60 y 70; a los que les hubiera gustado leer la prensa extranjera todos los días, como podían hacer libremente los españoles en todo momento; que hubieran cambiado, sin pensarlo, su miserable vida aplastada por el comunismo por una existencia alegre como la que había en España en los años 60 y 70 del siglo XX; uno de esos miles de alemanes a los que el muchacho en cuestión debería explicarle por qué cuando Franco murió en la cama de un hospital, los españoles en lugar de salir corriendo a saltar muros y alambradas salieron a hacer cola para rendir un último tributo a quien tanto hizo por España. Recordando las palabras de Fernando Ónega en aquél momento cumbre de nuestra historia reciente, le diría al imberbe muchacho que «así no mueren Europa, los dictadores; así solo mueren los grandes hombres de la civilización».

Y hoy me encuentro con que Zapatero va a Palonia y suelta la misma estupidez……

LFU

5 de noviembre de 2009

Cruces, calabazas y compases




El secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Tarcisio Bertone, ha tenido una ocurrencia feliz al acusar a Europa de dejar únicamente "las calabazas" de Halloween, en respuesta a la Sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos del Hombre que declara la presencia de los crucifijos en las aulas de las escuelas públicas italianas como una violación de la libertad religiosa: "Lamentablemente, esta Europa del tercer milenio nos deja sólo las calabazas y nos quita los símbolos más estimados."

Generoso que ha sido el cardenal. La sentencia es una auténtica barbaridad, aunque previsible. No cabía esperar otra cosa de una institución de inspiración masónica en la que los mandiles asoman por debajo de las togas. Habría que ver a estos mismos magistrados pronunciándose sobre el velo islámico, que por cierto no es tradición religiosa sino cultural.

¿Cual será el próximo paso?. En los años 30 el ensayo general laicista celebrado en España terminó con una gran parte de nuestro patrimonio cultural convertido en cenizas y con unos cuantos miles de religiosos asesinados en fosas mucho más repletas que las de Viznar.

En pleno siglo XXI, la Cruz, símbolo de amor, entrega y perdón, acaba de ser proscrita por una resolución judicial que promete ser punta de lanza, excusa y fundamento de futuras disposiciones laicistas como el proyecto de Ley de Libertad Religiosa que acaricia Zapatero y que amenaza con eliminar la presencia religiosa en la vida pública. Habrá que estar alerta, pues los enemigos de la civilización cristiana no descansan y amenazan con dejarnos calabazas……….. y compases.

LFU

3 de noviembre de 2009

«El secreto de sus ojos»


Titulo: El secreto de sus ojos.
Director: Juan Jose Campanella.
Actores: Ricardo Darín, Soledad Villamil,Guillermo Francella y Pablo Rago.
Nacionalidad: Argentina.


Desde hace algunos años el cine argentino, a la inversa que la situación social y política de Argentina, está pasando por un momento interesante de creatividad y talento, de películas de una cierta calidad y siempre de interés. «Siete reinas», en la mejor tradición hispánica de la picaresca, la irregular pero efectiva «El hijo de la novia», ésta misma entre otras son un ejemplo de que las musas pueden funcionar cuando en un país prácticamente todo lo demás, parece que no tiene remedio.

En la bien trenzada historia que cuenta esta película, constituye un acierto singular la elección de dos de los ejes argumentales que vertebran el relato. El primero, representado en el afán de hacer justicia asumido por un oscuro funcionario de un juzgado penal (se apellida “Expósito”). Retrata al hombre que dignifica su existencia y se hace grande cuando encuentra una causa por la que entregar su vida. El segundo, presenta la necesidad irrenunciable de que se haga justicia, de que se cumpla una sentencia, la determinada por la ley. Se palpa de forma escalofriante en la película, la necesidad existencial en todo sujeto de exigir la necesaria e inexcusable reparación que espera el ofendido de un delito y las consecuencias que acarrea que un sistema legal no cumpla su papel reparador. En ambas líneas argumentales hay una nota común, es el deseo y la voluntad del llegar al fin de las cosas y no conformarse con soluciones intermedias.

Sólo esto, que no es poco, supone una bocanada de aire fresco, un ciclón de autenticidad que se transmite a la historia, a los personajes que habitan en ella y todo por atreverse con ambición a abordar el universal de la Justicia, la cuestión de su aplicación y exigencia, y esto en el entorno relativista de nuestra cultura le da a la película el empaque que, sin embargo, le falta a la historia de amor que se entremezcla con las tramas descritas y que pese a ser el reclamo, la supuesta trama principal, resulta casi desvaída, poco coherente y creíble, en el marco de la historia contada.

No se puede escribir de esta película sin destacar la portentosa interpretación de un secundario (Guillermo Francella) en el papel de compañero e intimo amigo del protagonista. La actuación es de una solvencia y verismo estremecedor. Su papel de crepuscular hombre de mediana edad, resignado ante la vida, alcohólico pero de corazón insobornable, grande y fiel, es de los que perduran en la memoria para siempre.

Ojalá que esta suerte de renacimiento de las artes argentinas se comunique de alguna forma positiva a la maltrecha vida social y política de esa nación hermana y querida de todos los españoles de buena memoria.

César Utrera-Molina Gómez.

31 de octubre de 2009

Alegre jactancia.


Reproduzco a continuación un sensacional artículo de Arturo Robsy, a quien no tengo el gusto de conocer, pero he tenido el inmenso gusto de leer por vez primera...y espero que no sea la última. La poesía -la que promete- fluye entre las líneas del artículo con armonía y vigor. No tiene desperdicio. Mi enhorabuena al autor. LFU

"29 Arriba"

"Me acaba de decir una mujer lista y sensitiva que hubiera querido vivir la gloria de la jornada del Veintinueve de Octubre, cuando, en verdad, el mundo dio un vuelco y volvió a descubrirse para el hombre. Mundo, por fin, vestido con una inextinguible primavera.

Viví aquel momento. Era un día que estallaba, que reventaba de luz y que encendía las almas. No fue discurso sino profecía y no profecía sino promesa de larguísimas andanzas y angustias.

A lo mejor hay luceros desconocidos donde aguardan las almas que han de bajar a tomar las banderas de los caídos y a sufrir por lo grande mejor que a disfrutar con lo pequeño. Porue lo nimio bien puede ser un gobierno y lo enorme un hombre solo con la verdad exacta. Mucho antes de nacer, lo viví. En la sala la gente era ya falangista y era el tiempo de cerrar las filas y cargar hacia lo nuevo que, en aquel momento, fue lo eterno. Y lo supieron en cuanto José Antonio se puso en pie.

Se trataba de España, pero no sólo de la España necesaria sino también de la irreflexiva. ¿Es que no la veis? decía cada palabra de José Antonio. ¿Es difícil de entender que España misma es la entraña del alma? España son las palabras, y los recuerdos y los olvidos. Las lágrimas y las risas. Castilla hace y deshace los hombres pero guarda sus hechos para palidecer los tiempos cuando los tiempos se crecen, endiosados.

El hombre, polvo de estrellas, siempre capaz de volver a arder y brillar volvía a encenderse en lo superior. No se hablaba en realidad de política sino del obstáculo que la política es para que el hombre vuelva a la luz, la reclame y declare prohibida la oscuridad. Se proponía un más allá, un argumento superior a todos: hacer la justicia, porque tras ella, como en milagro, vendrían la fe, la paz y la libertad.

Ser y ser completamente: no a trozos. Ser definitivamente, sin retornos ni equilibrios. Estar en lo difícil y en lo alegre. En guardia eterna por los hombres y no por las ansias. Porque aquella magia de España, que volvía a despertar, era sencillamente el hombre; el olvidado, el maltratado, el dominado por los espíritus impuros de Rousseau.

De aquello trataba el 29 de Octubre. De que el hombre decidiera recuperar su trascendencia y hacer y vivir un mundo para hombres justos. No se cómo se fundarían otras órdenes de caballería, pero la nuestra lo hizo volviendo al origen de las cosas que son y que han de ser para siempre. Descubriendo que, pase lo que pase, quedan los afanes justos y las esperas de la norma segura. Aquello que no pueda durar ni en los hechos ni en las palabras no es de hombres. Tampoco lo será quien no pueda estar en lo alto de una palabra que sepa que es verdad.

Por eso no engaño cuando digo que estuve allí, que lo ví todo. Que aún se puede ver y que lo aprendí porque su conocimiento resonaba en mí desde el principio. Quizá el único trabajo fuera aprender que los botones de los bolsillos de la camisa deben ir abrochados y vivir sin temer al amanecer. Quizá saber por completo que las cosas del alma necesitan alma y que al alma le urgen la Patria, que es carne y pensamiento, la Justicia, que es dar pese a quien pese, y el Pan, que es pura fe en el hombre y su capacidad, a veces secreta, de ser grande y bueno.

Aquel día quedó claro que la Falange era para el aire libre y que, por lo tanto, había que liberar primero ese aire con fiestas de primavera y juventud, vestirlo de pétalos y llenarlo con la luz del nuevo sol. Quizá se haya olvidado todo, pero, como lo viví, lo cuento: no el hombre para el mundo sino el mundo para el hombre en medio del aire libre al fin, y con el sol bendiciéndolo. Un hombre a la luz, desnudo como los sables alzados.

Dios me amparará: lo que se dijo entonces fue, sencillamente, que el hombre es más que la doctrina y que allá los que quisieran circular por los salones vacíos de los pasados e inútiles festines del día anterior. Lo que de verdad se dijo, en repetida metáfora, fue que frente a la ofensa a la Patria no se requiere más que valor.

Y un poquito de alegre jactancia."

Arturo Robsy

27 de octubre de 2009

La Batalla de Caja Madrid. ¿Qui prodest?

Visto lo visto y las reacciones posteriores a las declaraciones del Vice-alcalde de Madrid, parece evidente, en primer lugar, que a Esperanza Aguirre le han metido un gol por la escuadra contraponiendo abiertamente la candidatura de Rato a la de Ignacio González para la presidencia de Caja Madrid, dejándola sola con el apoyo del «provisional» Tomás Gómez en la defensa de su candidato. En segundo lugar, y en vista del resultado -¿qui prodest?- me da a mi la impresión de que, antes de tirar a puerta, Manuel Cobo ha contado con la bendición, no ya de su inmediato jefe y mentor, sino de las más altas instancias del Pp, algo molestas con el pulso que la «lideresa» mantiene con la dirección del partido a cuenta de Caja Madrid para colocar a su escudero, que da la casualidad de que fue excluido por Rajoy de la Ejecutiva Nacional del partido en el Congreso de Valencia, siendo sustituido, para más inri, por Manuel Cobo.

Aunque el espectáculo que se ofrece a la opinión pública sea bochornoso, alguien habrá pensado que falta mucho para las próximas citas electorales y es el momento de darse de tortas; que en política, las noticias como ésta se quedan viejas en quince días, pero los cadáveres no vuelven a levantarse jamás. Y ya puestos, no estaría de más que alguien aprovechase para modificar de una vez la Ley de Cajas limitando el control político de estas instituciones estrictamente a los fines sociales que éstas deben cumplir. Ninguno lo hará porque todos quieren mojar en la salsa, pero es una de las vergüenzas de nuestra partitocracia.

Habrá que estar atentos, por tanto, a la cintura de Rajoy en la resolución del contencioso y a los posibles candidatos tapados que pudieran surgir para calzarse el zapato de Cenicienta. Visto desde fuera, lo que está claro es que el partido de la oposición necesita un timonel al que no le tiemble el pulso o acabará definitivamente a la deriva, lo que, bien mirado, tampoco tendría que ser ninguna desgracia, pues sólo desde la catarsis nace la cordura.

LFU

26 de octubre de 2009

Discurso de un Embajador de España

Me lo enviaron hace días y me gustó, más que nada porque nuestros ojos y nuestros oídos no están acostumbrados a la emoción que llevan las palabras que nacen del corazón. Son las palabras que el Embajador de España en Bosnia Herzegovina, D. Alejandro Alvargonzález San Martín, ha dirigido recientemente a nuestras tropas destacadas en ese país con motivo de la Fiesta Nacional. Es el discurso que merecen nuestros soldados y que raramente escuchan por el estrechísimo corsé que impone la dictadura de lo políticamente correcto.

Mi enhorabuena a tan buen embajador de nuestra patria.

LFU



«Me piden que les dedique unas palabras en el día de hoy, fecha adelantada de la celebración de nuestra fiesta nacional. Lo clásico sería iniciarlo con aquello de "es un honor para mí". Se trata de una frase más o menos protocolaria que en el fondo no quiere decir nada si quien la pronuncia no tiene voluntad de que así sea.

Les adelanto que este no es el caso. Por eso utilizo la fórmula:"Es un honor para mí", realmente lo es, rendirles mi homenaje desde esta tribuna. Es un honor para mí dirigir unas palabras a un grupo de españoles y hoy, en Bosnia y Herzegovina, ante soldados de España. Algunos sin ser de nacionalidad española, pero soldados de España al fin y al cabo, dispuestos a dar su vida por ella, sin grandes alharacas, discretamente, como lo han hecho siempre. Como han hecho a lo largo de toda la historia.

Ustedes son la noble herencia de una historia que pocos, desgraciadamente pocos, conocen. Uno lee "la defensa de las Indias", de Julio Albi, y descubre que con un puñado de hombres, que eran ustedes, se defendió - durante varios siglos y con notable éxito - la costa que va de La Florida a la Patagonia, y de ésta hasta California. Uno se va al mayor experto de la historia del Pacífico, el australiano Spate, y descubre que su obra más importante la tituló "el lago español", y lo hizo por ustedes. Uno recorre el Extremo Oriente y descubre la presencia de soldados de España en Camboya y Tailandia ya en el siglo XVI, estudiando mapas de China, tratando con Japón. Eran ustedes. Ustedes fueron en buena medida quienes extendieron el español por el mundo.

Eran ustedes.

Ustedes han protagonizado las casi 60 misiones internacionales que arrancan de los años 80. Recuerdo bien las primeras en Centroamérica, donde yo estaba destinado entonces. Fuí testigo de la mano izquierda para acercarse a cualquier escenario, y de la mano derecha para dar seguridad cuando se demandaba. Vi actuar a médicos de uniforme y a soldados de paisano, y les vi dar un paso al frente siempre. Siempre.

Ustedes son los que caminan las calles de Mostar, de Sarajevo, de Trebinje, de tantos sitios en Bosnia y Herzegovina, donde su uniforme es objeto de respeto, de reconocimiento, sabedores todos de su profesionalidad, de su espíritu de sacrificio. Lugares donde se han ganado el aprecio de sus gentes, donde España - por ustedes - significa algo.

Un día dejarán de ser necesarios en Bosnia y Herzegovina. Se irán. Pero quedarán su recuerdo y la admiración de quienes les conocieron. Quedarán las placas con los nombres de sus compañeros caidos en Mostar, o esa plaza que siendo de España es de ustedes, o ese pinsapo que donaron y seguirá creciendo en algún lugar, o el afecto de esos ancianos a los que surtían de gasolina, de alimentos, de mantas. Y quedarán la prueba de su valor. Así me lo han dicho tantas y tantas veces: "ellos llegaron, y empezamos a sentirnos seguros".

Cuentan que los Tercios de Flandes, cuando volvian a España gustaban de desfilar en la Plaza Mayor de Madrid, y que para esa ocasión recibían la orden de entrar en la plaza "pisando fuerte". Así nació la expresión de "entrar pisando fuerte". Así entraron ustedes, y así deberian salir "pisando fuerte".

Un dia se irán. Se vaciará Camp Butmir, crecerá la hierba entre las grietas del asfalto, se hará el silencio donde estamos, no habrá ni misa de domingo, ni oiré las palmas de un soldado de Cádiz, ni degustaré la paella que uno de ustede se tomó como un ejercicio a todo o nada, ni recibiré noticias de tal o cual desplazamiento. Me alegraré mucho de que no sean ustedes ya necesarios en Bosnia y Herzegovina. Se me llenará la boca cuando diga que España, en su pequeña o gran responsabilidad, cumplió. Pero les aseguro también que cuando despida al último, empezaré a echarles en falta.

Y ustedes, una vez más, habrán cumplido.

Y me refiero a ustedes con legítimo orgullo porque hablar de ustedes es hablar de mi propia familia. De mis primos y tios en Infantería de Marina, a los que admiraba en mi infancia y sigo admirando hoy. De mi padre, jurídico de la Armada, de mi abuelo en el Cuerpo de Ingenieros, de mis bisabuelos haciendo la guerra de Marruecos o de Filipinas. Ellos eran ustedes, si acaso ustedes me lo permiten.

Pero también ustedes son ellos. Quiero decir que también ustedes se verán otros. Los 23 soldados de España fallecidos en Bosnia y Herzegovina son ustedes, porque en ustedes viven. Saben ustedes bien que cuando les miren a ustedes los padres o los hijos de aquellos que fallecieron los verán a ellos, porque ustedes son ellos. Porque tienen ustedes, y solo ustedes, el honor de serlo.

Todo esto era para explicarles por qué es un honor para mí poder dirigirle unas palabras a ustedes.

Y porque es un honor dirigirme a ustedes, y porque ustedes son Cristo Ancor Cabello, les ruego que me permitan también que este sea un homenaje a él. Fallecido en Afganistán, pero vivo en cada uno de ustedes.

Que sea él quien, a través de ustedes, grite conmigo, con nosotros

¡VIVA EL REY!

¡VIVA ESPAÑA!»